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sábado, marzo 2, 2024
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¿Error o estafa? Crecen los casos de jubilados a los que les debitaron plata del banco sin que lo supieran

  • Son todos montos menores a 600 pesos, pero que los titulares de las cuentas no autorizaron.

Jubilados de distintas provincias que cobran sus haberes a través de entidades bancarias diversas denuncian por estas horas haber detectado en sus movimientos bancarios un débito automático al que nunca habían adherido, por montos menores a 600 pesos, a nombre de la empresa de cobranzas EPICO S.A. Al cierre de estas líneas había más de 350 denuncias online, en su mayoría de los últimos días, aunque algunas se remontaban hasta un año atrás.

La información fue transmitida a este medio por jubilados que notaron esos débitos en sus cajas de ahorro, además de que el tema tuvo especial repercusión en el sitio de reclamos (no oficial) Defensadelconsumidor.com.ar.

Luego de una ronda de consultas por entidades bancarias y por la propia EPICO S.A. (que desligó su responsabilidad), se pudo confirmar que el tema está investigación, aseguraron desde una entidad bancaria con sede porteña, que hasta el martes había recibido unos 40 reclamos de sus clientes.

En esa esa entidad agradecieron la consulta de Clarín, ya que les permitió “evitarles a los clientes problemas mayores y poner el ojo para ver si hay que cerrarle la cuenta a la empresa”. Por lo pronto, esbozaron, “la operatoria es totalmente legal, ya que ejecutan débitos para otras empresas. Pero, ante los reclamos de alrededor de 40 clientes, se devolvió el dinero -como la normativa indica- y hasta aclarar qué ocurre, si es una estafa o un error, se bloquearon los débitos de la empresa, preventivamente”.

También en el entorno de la ANSES admitieron haberse enterado de las aparentes estafas a raíz de la consulta de este diario. Aseguraron que el organismo no sufrió ninguna vulneración informática (por esa vía se podrían haber filtrado datos bancarios de jubilados) y rápidamente remarcaron que no tienen responsabilidad en los descuentos realizados por EPICO, si bien destacaron estar haciendo un relevamiento de casos.

Por cierto, a falta de una respuesta desde el PAMI, en la ANSES desvincularon las potenciales estafas con el reciente hackeo que sufrió el organismo que dirige Luana Volnovich, donde a principios de agosto se vulneraron los datos de salud de hasta 5 millones de afiliados. Aseguran que la mayor obra social del país no contaba con bases de datos relativas a la bancarización de los adultos mayores.

Donde sí respondieron fue en la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI). Al mando de esa dependencia, Horacio Azzolin confirmó que estaban investigando los débitos no autorizados y que desde las primeras horas del lunes habían compilado varios casos.

Débitos a jubilados, ¿estafa o error?

Antes de compartir la respuesta que dio a Clarín la propia EPICO S.A, algunas aclaraciones, en boca de un empleado de un banco público con respecto a cómo funcionan estos débitos automáticos en las cajas de ahorro.

Denuncias online por débitos no autorizados en cuentas de jubilados, contra la empresa de cobranzas EPICO SA.Denuncias online por débitos no autorizados en cuentas de jubilados, contra la empresa de cobranzas EPICO SA.

“Supongamos que se trata del pago de cuotas del colegio privado de tus hijos. Autorizás y das tus datos bancarios a la institución escolar para que ellos le avisen a su banco que debite de tu cuenta (en otro banco) cada mes. Lo que termina pasando es que una entidad bancaria opera sobre la otra. Se da una suerte de ‘potestad’, que formalmente se llama ‘emitir una orden de débito’“, explicó.

Ahora bien, ¿qué pasa si la institución escolar que ordena el débito con la documentación bancaria del cliente es, en realidad, una compañía con intenciones poco loables? ¿Podrían truchar su consentimiento?

En realidad, una fuente que pidió anonimato, pero que pertenece a una entidad oficial que investiga este tipo de fraudes opinó que, “en los casos de este tipo, lo que suele haber es una defraudación vía engaño al cliente“. Es decir que “por alguna ingeniería social, lo llevan a prestar su conformidad para un débito o crédito, sea a través de un seguro o servicio de ambulancia. Hay mucha creatividad“.

La respuesta de EPICO S.A.

Consultados vía correo electrónico este lunes, desde EPICO S.A, empresa nacida en 2013 que ofrece “recaudación inteligente de cobranzas recurrentes” -reza su slogan-, se desligaron de la situación, pero reconocieron la existencia de un problema. Aseguraron haber tomado cartas en el asunto.

La web de la empresa de cobranzas EPICO S.A., vinculada a débitos no autorizados a jubilados.La web de la empresa de cobranzas EPICO S.A., vinculada a débitos no autorizados a jubilados.

“En la actualidad se ha difundido en los medios de prensa y diversos sitios de internet, una situación relacionada con cobranzas realizadas por EPICO a través del sistema de débito en cuenta bancaria, que han resultado ser inicialmente desconocidas por algunos titulares de las cuentas afectadas con dichas cobranzas”, dijeron desde la compañía, que aclaró que cobra “exclusivamente los servicios informados por sus clientes” y no interviene “de ningún modo en la relación jurídica entre estos y quienes contratan los servicios a ser prestados por los clientes de EPICO”.

Dicho en criollo, EPICO afirma realizar cobranzas para terceros, como un intermediario. Y confirmaron que en estos dos últimos días recibieron “una importante cantidad de denuncias hacia nuestra empresa en las páginas web www.defensadelconsumidor.com.ar y www.tuquejasuma.com por usuarios que desconocen los débitos realizados”.

Esos créditos “habrían sido generados otorgados”, dicen textualmente, en lo que parece ser un error de redacción, y detallan la empresa para la que trabajan como intermediarios: Adsus Almoño G y asociados SA. “Formalmente nos ha encomendado la gestión de cobro de diversos créditos”, apuntan.

Luego explican que “dentro del universo de las cobranzas gestionadas y realizadas por cuenta y orden de Adsus, hay una parte de cobranzas gestionadas cuya titularidad ostentan las empresas y/o entidades: Atrium S.R.L., Capital Service y Mutual Maria Eva, todas clientes de Adsus y no de EPICO”.

EPICO, por fin, asegura en el mail a Clarín que “ha informado de manera inmediata a Adsus la situación ocurrida en torno a las cobranzas informadas por sus clientes y se encuentra aguardando que Adsus y sus clientes, informen el motivo de los rechazos de los débitos instruidos”.

“Dentro de las explicaciones solicitadas a Adsus, EPICO ha requerido que se le informen y provean en un plazo no mayor a 24 horas hábiles, todos los elementos y documentos correspondientes a los servicios que Adsus cobra a través de la gestión para Atrium S.R.L., Capital Service y Mutual Maria Eva (…) solicitando asimismo a Adsus se abstengan de disponer de las sumas ya rendidas y transferidas a tenor de las cobranzas instruidas sobre los servicios otorgados (…) hasta tanto esta situación quede totalmente resuelta. Del mismo modo, EPICO ha suspendido preventivamente débitos correspondientes a las empresas informadas por Adsus”, concluyen.

Adsus es una empresa radicada en Capital Federal que, según dice en su web, se dedica a gestionar los cobros de sus clientes. Las otras compañías que apunta EPICO serían clientes de Adsus. Por un lado, Atrium SRL, prestamista de Neuquén; además, Capital Service, que en CUIT Online figura como sociedad de bolsa; y, por fin, Mutual María Eva, que opera servicios turísticos, asistencia médica y asesoramiento financiero en varias provincias.

Testimonios de jubilados

Si hay un actor damnificado en esta historia son sin dudas los jubilados, en especial los que no notaron tener débitos no autorizados, quizás a lo largo de meses.

Un hombre que sufrió un descuento por 545 pesos (que pidió no ser nombrado) compartió la respuesta del banco donde percibe sus haberes: “Te informamos que el movimiento mencionado corresponde a un débito directo adherido a tu Caja de Ahorro. Podés consultar, adherir, modificar y/o eliminar tus servicios adheridos al débito directo siguiendo los pasos detallados anteriormente”.

No contento con la simple devolución del monto comprometido, el jubilado se queja por la liviandad con la que hoy se puede tramitar un débito automático: “En una época tenías que ir al banco con la boleta en cuestión demostrando que es tuya y que es de tu domicilio y que vos sos vos, y les decías que querías que ese débito se hiciera en forma automática, lo que demoraba meses. Ahora es mucho más simple: basta con que se hayan hecho pasar por mí y tengan mi CBU y nombre completo”.

Las compras online con tarjeta en sitios no seguros pueden propiciar el robo de datos bancarios. Foto: Archivo ClarínLas compras online con tarjeta en sitios no seguros pueden propiciar el robo de datos bancarios. Foto: Archivo Clarín

Miguel Ángel Sangiácomo, jubilado afectado por este débito automático, quien además preside la comisión directiva de la asociación Fortalecer la Innovación y el Desarrollo Rural (FORINDER), entre cuyos socios, en un rápido boca en boca, circuló la información de la aparente estafa, contó que “un asociado verificó que en su cuenta le habían hecho un descuento chico. Eran 541 pesos, y él los desconocía. Fue el 29 de agosto”.

“Se lo comentó al vicepresidente de la asociación y él, a mí. Verifico y veo que hay una empresa que se llama Épico o Epico, una sociedad anónima que a mí también me había hecho ese descuento. Todos eran montos similares, pero distintos. Nunca números redondos, supongo que para que pase inadvertido y pienses, no sé, que fue una multa o un peaje”, reflexionó.

“En base a eso hicimos una comunicación a todos los asociados, unos 250. De los que respondieron al día de hoy, diría que el 50% había tenido el descuento”, calculó.

También habló del tema Miguel Ángel Elena, jubilado que preside la Asociación Civil del Personal Técnico-Científico de Investigación o Desarrollo y Dirección de Tales Actividades (ApeTeCID), que nuclea a jubilados del Conicet, el INTI, el INTA y la CONAE, por mencionar algunos organismos: “La semana pasada comencé a recibir mensajes de nuestros delegados en todo el país que nos avisaban que les había pasado esto. Gente de Alto Valle (Río Negro), de Mar del Plata… en todas las partes les había ocurrido lo mismo y siempre con la empresa EPICO”.

En algunos casos, los débitos se habían concretado la semana pasada, pero había otros programados para las semanas por venir. Siempre por menos de 600 pesos. “Es un hurto a cuentagotas”, consideró Elena. Él, por suerte, zafó: “Yo, por las dudas, todos los meses transfiero mi jubilación a otra cuenta. No sé, lo hago desde siempre. Es por cábala”.

Qué hacer ante una estafa bancaria

Desde el Banco Central de la República Argentina (BCRA) aclararon varios detalles importantes con respecto al desconocimiento de un consumo bancario.

  • Los usuarios tienen 30 días para desconocer una operación y revertirla. O sea que se dispone de un mes para pedir al banco que anule la operación, sin ningún costo.
  • Al ser un fraude, se puede reclamar en Defensa del Consumidor o judicialmente, pero en el segundo caso “influye el importe del perjuicio”, detallaron en el BCRA.
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